Una corta cronología de comercio
no convencional
Son muchas las definiciones
para lo que en términos muy amplios se puede llamar
comercio alternativo o no convencional. También son
muchas las experiencias que existen en el mundo sobre este
tipo de intercambio y de igual manera son de una gran diversidad
las denominaciones: Comercio con justicia, solidario, justo,
ético, orgánico, social, ecológico, equitativo.
Éstos son algunos de los nombres que identifican estas
prácticas comerciales no convencionales. La historia
es así mismo larga y las versiones sobre el origen
y raíces, múltiples.
A finales del siglo XIX, con
el desarrollo del movimiento cooperativo en el Reino Unido
e India, empiezan a surgir los primeros intercambios alternativos
entre países, cuyo fin era construir una economía
de cooperación integrada directamente de la producción
a la venta al público. Paralelo a estos intercambios
entre países europeos y sus colonias, muchas experiencias
comunitarias hacían de estas prácticas de intercambio
solidario y trueque formas de comercio que dan raíces
a los conceptos básicos del comercio alternativo.
Muchas comunidades indígenas
de América Latina tienen, aún hoy, prácticas
comerciales de estas características. Se puede afirmar
que en nuestros territorios de América conviven formas
de intercambio de tipo solidario con el mercado moderno. La
diversidad en las formas de comercio es amplia. Además,
muchas de nuestras comunidades campesinas acogen formas de
intercambio que tienen raíces en nuestros aborígenes
y que fueron la base para un amplio y diverso movimiento cooperativo.
En los años 40 se establecen
en Estados Unidos las organizaciones de Comercio Alternativo
(ATO´S); entre ellas se encontraban “Ten Thousand
Villages” y SERRV Internacional. Dichas organizaciones,
apoyados por la Iglesia, comenzaron con ventas informales
de grupos refugiados y de comunidades afectadas por la pobreza,
quienes recibieron un ingreso alto y seguro gracias a los
precios justos de sus productos .
Ha pasado cerca de medio siglo
desde que aparece la denominación de “Comercio
Justo” en los años 60. Todo sucedió en
una Europa Central con un alto índice de desarrollo,
en donde emergen movimientos sociales alternativos, con sus
virtudes y defectos, así como una fuerte protesta en
contra de la injusticia y la explotación. Estos eventos
se entrelazan con una brecha cada vez mayor entre países
pobres y ricos, la conciencia ecológica y la oposición
a la guerra. Desde el mayo del 68 francés hasta el
movimiento hippy, los hechos antes citados fueron motores
de cambio en la conciencia, los cuales sirvieron como “telón
de fondo” para que surgieran opciones como el Comercio
Justo, la conciencia ecológica o los movimientos pacifistas.
Algunos afirman que el concepto
y el movimiento del comercio alternativo llega a Europa en
los años 50; un ejemplo de esto se evidencia a través
de las tiendas de OXFAM en el Reino Unido, con la venta de
artesanías de los refugiados chinos; otra muestra está
en Holanda, donde una fundación de ayuda y de desarrollo
a las juventudes católicas, difunde los principios
ideológicos del movimiento.
Otros sitúan su origen
a raíz de la 1.ª Conferencia de la UNCTAD (Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo), celebrada
en Ginebra en 1964. Entonces los países del Tercer
Mundo, cuyos dirigentes estrenaban nuevos gobiernos nacionales
como resultado de la lucha por la descolonización,
presionaron bajo el lema "Comercio, no ayuda", que
quiere decir que nace como una propuesta también en
contra del paternalismo y la limosna, y se busca un espacio
comercial que garantice que los países del sur puedan
vender sus productos en el norte .
La primera generación
comenzó con la distribución de los primeros
productos de Comercio Justo en ferias, bazares de iglesia,
mercados informales, etc. Con el fin de consolidar la distribución
de estos productos OXFAM, en 1964, creó la primera
importadora de Comercio Justo en los Países Bajos:
la “Fair Trade Organisation”. Es así como
en 1967 las organizaciones “S.O.S. Wereldhandel”,
“The Alternative Trade Organisatie” y “Stichting
Ideele” (las dos últimas de Holanda), empezaron
a importar productos (artesanías) del Tercer Mundo,
cooperando con los conflictos políticos y económicos
tales como los de Vietnam, Cabo Verde, Nicaragua, Cuba, Mozambique
Bajo este mismo esquema, en
1969 se creó en Holanda, más exactamente en
Breukelen, la primera tienda de Comercio Justo, también
llamadas “tiendas de solidaridad”, donde fueron
vendidos caña, miel, artesanías y productos
del sur , lo que dio partida a la difusión de redes
de tiendas por toda Europa en la década de los 70.
De acuerdo con el IICA (2004), actualmente hay más
de 3.000 tiendas solidarias en 18 países europeos,
de las cuales 2.500 son representadas por la NEWS (Network
or European World Shops). Uno de los productos gama del Comercio
Justo fue el café, cuya importación, por parte
de cooperativas de Guatemala y México en 1973, superó
el volumen de los demás productos.
En los 80 se realizaron campañas
de sensibilización y promoción de los productos
de Comercio Justo, con el fin de asegurar consumidores y clientes
fijos ; fue así como las ventas se realizaron a través
de un circuito alternativo de gente comprometida y conciente
de mejorar las relaciones de inequidad de norte-sur (Riveros
& Paves, 2004). Además, la calidad de los productos
mejoró y las variedades aumentaron. Por ejemplo, se
incorporaron varias mezclas de café, muchos tipos de
té, miel, cacao, azúcar, nueces, artesanías,
etc.
La segunda generación
se caracterizó por la creación de marcas o sellos
de garantía que buscan avalar la procedencia del producto,
la calidad y el respeto por la naturaleza. En 1988 se crearon
las primeras marcas de Comercio Justo en los Países
Bajos: “TransFair”, “Fair Trade Mark”
y “Max Havelaar”; ésta última se
creó a raíz de las problemáticas de la
demanda del café por parte de las principales tostadoras
de Holanda. Estas marcas lograron vender los productos en
los mercados convencionales .
En 1989 se creó la IFAT
(Federación Internacional de Comercio Alternativo)
que reúne organizaciones de Comercio Justo de África,
Europa, Asia, Australia, Norteamérica y Sudamérica.
Seguido a esto, en 1990, se estableció la EFTA, la
cual reúne 12 importadoras encargadas del 60% de las
importaciones del Comercio Justo en Europa . La “Internacional
Fair Trade Labelling Organization” (FLO) viene trabajando
desde 1997 y es la encargada de coordinar algunas de las marcas
existentes de Comercio Justo, especialmente en Australia,
Japón, Estados Unidos y Europa.
La tercera generación
se caracteriza por encaminar a los productores asociados hacia
el control del mercado de sus propios productos a través
de la cooperación con empresas de Comercio Justo. De
esta forma, entran a compartir el capital con las organizaciones
comercializadoras y coordinan estrategias de mercado con ellos,
brindándoles la alternativa de participar como socios
en las empresas de Comercio Justo.
En pocas palabras, los productores
pasan a ser parte de los procesos de comercialización; esta
estrategia evita que los productos se vean sometidos a caer en la
venta de sellos de garantía de Comercio Justo a empresas
lucrativas, y así buscar una solución alternativa
a la administración del sello. Esto es relevante, ya que
es en este punto es donde el sobreprecio de los productos corren
el riesgo de no ser entregados en un 100% a los productores asociados.
 
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